lunes, 30 de julio de 2007

Día Soleado.


Me gusta sentir el sol pegando en mi espalda sobretodo cuando estas un poco más abrigado de lo que deberías, claro, no podría andar simplemente con una polera, estamos en una época que si vistes como un turista, pareces un desubicado en el tiempo; ayer con lluvia y hoy un día soleado.
Aproveche el día de una buena manera, pensé en cosas que no me había dado el tiempo de reflexionar, caminé por la arrebatada plaza O'higgins, repleta de comerciantes y ferias que simulan ser artesanales con productos que les compran a negocios de bajo precio. Yo me dirigía a un lugar, un destino conocido, aquél que solía visitar los domingos por las mañanas del año pasado, caminaba y un viento tenue me transmitía la sensación parecida a cuando usas el secador de pelo en un día helado.
No traía dinero como para comprar aquellas antigüedades que tanto me gustan, pero si podía mirar y recordar el último episodio de mi novela, sí ahí había quedado, en la parte en que me esperabas sentado en las rejillas que separan la línea del metro. Lo había dejado hasta ahí porque creí que necesitaba tiempo para poder describir los que vendría después.

Me quedo impactada con el sonido exagerado de una micro al frenar, siento gritos de personas, se escuchan quejas de una señora que grita al chofer reclamando, suena algo desesperante, es el ladrido de un perro, era otra de esas micros blancas, esas que últimamente han salido mucho en las noticias de atropellos y choques. Por un momento me dio risa escuchar tanta gente gritando, será que siempre suelen ser tan escandalosos.
Sigo caminando, de fondo escucho tango, suena como si estuviera detrás de una pared, es el tocadiscos, entonces vuelve a mi mente la gran novela y pienso en que si la relataba en mi cabeza con un acento español sonaba mas interesante, con monólogos entremedio y largas historias, comencé probando y claro era lo que suponía sonaba lindo y entretenido, parecía película española, cine arte con tomas hacia mis piernas caminado entre hojas y con zapatillas gastadas, era la protagonista de la novela, ni siquiera me acordaba de lo que seguía sólo improvisaba como si de verdad me estuvieran grabando, la gente seguramente se daba cuenta que movía mi boca como si estuviera hablando con un segundo personaje, seguramente, comentaban - ¡está loca! -, claro esa puede ser la palabra correcta.

Comencé a correr y el viento chocaba como si estuviera en guerra conmigo, por supuesto yo ganaba era la protagonista de una película en mi imaginación, que importaba si miraban, estaba realmente feliz, mis palabras sonaban con un verdadero acento español, sólo faltaba que apareciera él, mi personaje favorito, él que por un segundo parecería secundario, pero que terminaría como el principal, todos se darían cuenta de eso en el final de la historia.
Nunca apareció, pero para mí no era gran problema el que no apareciera, porque tenía muy claro que con mi imaginación podía volcar la realidad. Seguí caminando y me sentí cansada.
Decidí abordar el bus que me lleva a casa.
-Buenos días – el conductor me mira y hace una expresión agradable, me gusta saludar a la gente y que me respondan con una mirada.
Me siento y pongo los audífonos en mis orejas, acostumbradas a escuchar nada mas que mis tonteras de días soleados, “I can't take my eyes off of you” Ese trozo de la canción me trae a la mente las veces en que cantábamos mirándonos a los ojos y sabiendo bien que decía aquella parte. Después de algunos segundos de recordar me siento relajada y creo que me dormiré sentada en el bus camino a casa, y en el momento que cierro mis ojos, recuerdo…
- ¿no me mientes?- dice una voz con dudas de la respuesta.
- creo que no, entonces me mira y sé que estas preguntándose lo mismo.
-¿crees?
- Sí, es que hasta ahora no hay nada que me haga querer mentirte, eres lo que quiero y necesito y cuando de verdad necesitas algo, nunca vas a querer mentirle para que no esté más.
-¿estás segura?
-Sí bastante segura, sé lo que quiero y necesito, tú.

Click: James.

No puedo seguir así. No puedo seguir viviendo de esta forma. Soy un Alcohólico y soy un Drogadicto y soy un Delincuente. Mi cuerpo está haciéndose pedazos y mi mente se ha hecho pedazos hace mucho tiempo. Quiero beber y quiero fumar crack aun sabiendo que beber y fumar crack me está matando. Estoy solo. No tengo con quién hablar y no tengo a quien llamar. Me odio. Me odio tanto que el suicidio me parece un alternativa razonable. Mi familia está dispuesta a darme por perdido, mis amigos están dispuestos a darme por perdido, he destruído toda relación valiosa que he tenido. Estoy vomitando por séptima vez hoy. Por puta séptima vez. No puedo seguir viviendo así...

Creo que ésto es lo que soy. (o por ahora)

Mi foto
Casablanca, Región de Valparaíso, Chile
Creo en la belleza de mis propios sueños... Creo en que mi futuro depende de ello... Creo que ahí está la respuesta, en creer y lograrlo. Desde pequeña fui muy soñadora, y creativa, creo que la imaginación es la causa de la mayoría de mis acciones.